
Educación Popular:
Somos un movimiento continental de educación popular, nuestro nombre Fe y Alegría, abre el camino a una acción enraizada en el amor y el servicio, nuestra propuesta educativa está anclada en la visión cristiana de la persona humana, con una mirada integral, en dialogo con la diversidad y pluralidad, orientada a formar personas inclusivas, solidarias y ciudadanos responsables, capaces de imaginar un modelo de sociedad distinto, y de comprometerse en su construcción. Buscamos aportar prácticas educativas contextualizadas e innovadoras, a partir de la experiencia e investigación que realizamos en nuestros centros educativos asociados en sectores de alta vulnerabilidad, con el corazón puesto en la creación de un modelo educativo exitosos y replicable, que sea un aporte para mejorar la educación pública de los niños y jóvenes más empobrecidos y vulnerables del país.
Formación para el Trabajo:
Con la convicción que el trabajo dignifica, que es condición de posibilidad para avanzar como sociedad en equidad y mayor igualdad de oportunidades, buscamos propiciar las condiciones para que los jóvenes y adultos de sectores populares, adquieran las competencias necesarias y cuenten con posibilidades reales de insertarse como ciudadanos plenos a la actividad económica del país, que sean agentes productivos que aporten a sus familias y se comprometan con sus comunidades, desarrollen en plenitud su vocación, sus competencias técnicas, sus habilidades sociales y de empleabilidad, que se inserten con éxito al mercado laboral, con empleos estables y de calidad o con sus propios emprendimientos y que al egresar, se sientan llamados a seguir estudiando y perfeccionándose a lo largo de sus vidas.
Promoción Social:
Buscamos ser agentes de transformación, propiciar una sociedad más justa y humana. Nuestro trabajo en sectores populares de alta vulnerabilidad social, busca aportar e influir desde dos ángulos diferentes pero complementarios. Por un lado, a partir de nuestra presencia en sectores populares con escuelas y colegios de calidad, que son concebidos como espacios de transformación social, donde junto con buscar la formación integral de los estudiantes, son espacios abiertos a la comunidad, de participación, de capacitación de jóvenes y adultos y que invitan a la organización comunitaria. Por otro lado, mediante la inserción deliberada en los territorios de mayor vulnerabilidad social y precariedad institucional, haciéndonos vecinos, actuando como articuladores de redes ydel tejido social, identificando oportunidades y necesidades, vinculando y posibilitando el uso eficiente de la oferta social existente, tanto pública como privada, investigando y levantando temas derivados de la vulnerabilidad y marginalidad social, influyendo en las políticas sociales públicas, invitando y sensibilizando a la responsabilidad social privada.